Darle una pistola a un mono

Mi opinión respecto al lobby armamentístico en Estados Unidos y la verdadera causa de la violencia.

9/12/20255 min read

"Hacer esto sería darle una pistola a un mono"

Esta frase la hemos escuchado a lo largo de nuestra vida en numerosas ocasiones. Se utiliza para referirnos a situaciones en las que darle herramientas potentes a las personas equivocadas puede convertirse en algo sumamente peligroso. Por ejemplo, conducir bajo los efectos del alcohol es un ejemplo de darle una pistola a un mono.

Este mes nos ha vuelto a llegar una trágica noticia con el asesinato del influencer conservador Charlie Kirk en la universidad de Utah frente a más de 2.000 personas. Pero sabemos que no es un caso aislado. 15 días antes, mientras me encontraba en mis vacaciones de verano, se produjo un tiroteo en la escuela católica de Minesotta causando la muerte de dos niños e hiriendo a otras 17. Mientras estoy escribiendo este artículo, estoy leyendo noticias de que se han producido tiroteos en los estados de Michigan y Carolina del Norte con consecuencias mortales durante el pasado fin de semana.

Cuando nos cuentan estos sucesos, en España siempre decimos que "es que es muy fácil tener armas allí y claro, normal que esto pase". Es un dicho muy popular que no vengo a rebatir, sino a contrastar.

¿Es realmente fácil comprar armas en Estados Unidos?

En este artículo me gustaría tratar este tema, ya que es muy curioso cómo la primera potencia económica mundial tenga este grave problema de violencia que es más parecida a la de un Estado Fallido que a una nación plenamente desarrollada. Mi pregunta está en los pasos que debo seguir si quiero comprar un arma y me encuentro en algún estado del país norteamericano.

Realmente, podemos afirmar que es un mito el hecho de que pueda comprarme una pistola como si me comprase una cerveza Budweiser. Existe realmente una regulación a la hora de comprar y vender armas a nivel nacional y estatal.

De entrada, las armas deben comprarse en establecimientos con licencia, en ferias o a través de vendedores autorizados. Se trata de la FFL (Federal Firearms License), la cual autoriza la venta de armas de fuego. El interesado debe rellenar el formulario ATF 4473, donde se identificarán los datos personales y las armas objeto de la transacción. A modo curiosidad, puedes visualizar la versión en español de este formulario aquí.

La ley federal prohíbe la venta de armas a personas acusadas de delitos graves, prófugos, órdenes judiciales o enfermedades mentales. Se hace una comprobación de antecedentes, denominada los NICS (National Instant Check System) y operado por el FBI, el cual denegará o concederá el permiso de comprar armas. La edad mínima está en 18 años para escopetas y rifles, aunque se eleva a los 21 para
pistolas. Parece chiste, pero es anécdota.

¿Y ahora qué? Si solo se pueden comprar armas en establecimientos legales y a través de comprobar los antecedentes penales, no debería haber ningún problema, ¿verdad?

Pues aquí está la cuestión: según informes de organizaciones como Giffords, el 22% de la venta de armas en Estados Unidos se realiza sin una verificación de antecedentes a compradores privados que no pasan ningún tipo de control. Existen numerosos portales y eventos como ferias donde se venden directamente armas sin hacer preguntas. Voy compro y me voy.

Un claro ejemplo sería Armslist o Gunbroker, un Wallapop de armas de fuego donde las transacciones se suceden sin requerir necesariamente estos controles. En Gunbroker concretamente solo me han pedido introducir mi correo electrónico, motivo por el que quiero armas (caza, defensa...) y asegurar que tengo más de 18 años. En dos clics podía comprarme una pistola y balas por apenas 600$. Me ha parecido incluso macabro. También es fundamental nombrar los eventos "Gun Shows" donde se hacen compraventas privadas que no necesariamente pasan por este punto. Podría venderte un bolígrafo y aparte una pistola automática ¿qué puede salir mal?

Como mucho, puede haber algo de regulación en este apartado cuando se hablan de compraventas entre estados, en los que si se requiere los FFL y las validaciones del FBI. Aún así, es un agujero legal enorme. Lo que allí se conoce como "loophole".

Así que, en efecto, no es complicado conseguir armas en EEUU. Ni si quiera te piden un seguro de responsabilidad y la trazabilidad de quien posee las armas ni está ni se le espera.

¿Por qué ocurre esto?

En Estados Unidos hay un lobby armamentístico muy fuerte como es la Asociación Nacional del Rifle (National Rifle Association), los cuales han patrocinado incluso campañas políticas como la de Donald Trump en 2016 con aproximadamente 30 millones de $. Históricamente se han posicionado más del signo republicano, teniendo en cuenta que en 2023 el apoyo a las restricciones de armas apenas ha sido del 32%. Otros lobbies de presión sería la NRA o la National Shooting Sports Foundation.

La asociación Giffords sostiene que estos grupos de presión mantienen estrechas relaciones con organismos reguladores como la Bureau of Alcohol, Tobacco, Firearms and Explosives (ATF), quienes protegerían a los vendedores de armas y limitarían las regulaciones en esta materia.

Pero aparte de los lobbies, la situación con las armas de fuego responde a un motivo social. Estados Unidos cuenta con una cultura muy arraigada en la posesión de armas que ya se encuentra registrada en la Segunda Enmienda (1791) en la cual se protege el derecho a poseer y portar armas.

Muchos ciudadanos norteamericanos creen que se fomenta la seguridad en las calles al poseer armas que pueden acabar con la vida de un ladrón o de un delincuente. Y es que nada más lejos de la realidad, nos estamos olvidando de la importancia de la salud mental dentro de la sociedad.

El 61% de suicidios en Estados Unidos proviene de armas de fuego, y muchos casos de trastornos psiquiátricos ni siquiera son diagnosticados. Recordad lo comentado anteriormente en la comprobación NICS. Si no estoy diagnosticado con alguna enfermedad mental, a nivel legal será validada la solicitud de venta de armas en el canal oficial.

Como conclusión, quería indicar que más allá de los lobbies o la falta de regulación, el problema principal reside en el descuido de la salud mental. Los estigmas o la falta de diagnóstico son los gérmenes de un problema que cada año se cobra la vida de miles de personas. Solo en 2023, se estima que 46.728 personas perdieron la vida por este problema en Estados Unidos (contando suicidios, homicidios y accidentes).

No puedo imaginarme cómo me sentiría en mi país si el acceso a las armas fuese algo tan cotidiano. Cómo podría sentirme al pensar que tras cada discusión, tras cada conflicto, pueda asumir el riesgo de ser tiroteado como represalia. O cómo puede ser de fácil quitarme la vida en caso de que no pueda más. De entrada la violencia no es el camino para resolver los problemas, pero cuando no afrontamos que la depresión, la ansiedad u otros trastornos, seguiremos condenados a repetir estos problemas sin que se encuentre la solución

¿Cómo sería en España si el acceso a las armas fuese tan fácil contando con nuestros problemas de salud mental en la sociedad? Por desgracia, me sentiría rodeado de monos con pistolas.

Y tú, ¿Qué opinas?

Fuentes: