Vacaciones en el frente

Una reflexión sobre viajes a destinos conflictivos: la delgada línea entre el morbo o el crecimiento personal.

10/9/20257 min read

Unos gustos peculiares

Se dice que hay gente para todo, y es algo totalmente cierto. Por extraño que nos parezca, hay gente a la que disfruta con los insectos, aprendiendo el idioma esperanto o la pizza con piña. Y está bien, es algo totalmente válido aunque nos pueda parecer poco común.

Y claro, si hay gente a la que le gustan las vacaciones en una playa del Caribe... ¿por qué no habrá personas a las que les guste hacer turismo por zonas de guerra? ¿A quién no le va a gustar una dictadura totalitaria del siglo XXI? Tal vez tengamos ganas de descubrir regiones en las que la violencia o la pobreza es algo tan cotidiano que ya no sorprende en el día a día para quienes en esos lugares habitan. Es algo que vamos a comentar en este artículo, pero desde ya te digo que debes leerlo con la mente abierta.

Antes de continuar quiero dejar claro que mi intención no es hacer política porque para ello ya hay otros blogs. Simplemente es una mirada curiosa sobre viajes turísticos al frente de batalla o a destinos que parezcan un tanto inusuales ¿quieres saber cómo? Acompáñame.

🌍 Los conflictos en el mundo actual

Hace unas semanas la "Global Sumud Flotilla" salió del puerto de Barcelona hacia Gaza con la intención de llevar ayuda humanitaria a una zona de conflicto activa desde el 7 de octubre de 2023 por la guerra entre Israel y Hamás. Y digo activa porque el conflicto Palestino-Israelí ha estado latente desde 1948. Aunque a fecha de redacción de este artículo se ha decretado un alto el fuego, no creo que el conflicto haya terminado ni mucho menos.

Como era de esperar, la flotilla fue interceptada en una zona de exclusión marítima por Israel y sus tripulantes detenidos. Más allá de lo legítimo o no de esta acción, lo que me paro a pensar es... ¿pasaría mis días de viaje visitando zonas de guerra por puro placer? En este caso, pensemos en cuáles serían nuestros hipotéticos destinos.

El más cercano a España está en Europa, donde vivimos desde hace más de 3 años en Ucrania tras la invasión de Rusia en febrero de 2022. Pero existen otros conflictos armados o escenarios potenciales. África es el continente donde más conflictos armados de están librando en países como Sudán del Sur, República Democrática del Congo o la región del Sahel. En Asia contamos con las tensiones fronterizas entre Tailandia y Camboya o la región de Cachemira en disputa entre India y Pakistán, todo ello sin contar los puntos calientes de Afganistán o Myanmar. Tampoco podemos olvidar la guerra civil en países como Yemen o Siria. América cuenta también con episodios violentos derivados del narcotráfico como los que ocurren en México o Colombia, así como la tensión entre Venezuela y Guyana por la zona selvática del Esequibo, sin olvidar la situación vivida en el estado fallido de Haití. Lamentablemente es la cifra más alta desde las primaveras árabes y esperemos que pronto reine la cordura entre la sociedad y nuestros dirigentes para que todo esto cese cuanto antes.

✈️ ¿Quién me lleva a la guerra?

Dicho lo anterior, parece que tenemos mundo de sobra para explorar conflictos armados, dictaduras, crisis humanitarias y violaciones de los derechos humanos. Aún así, ¿qué puedo hacer para viajar a zonas a priori tan poco atractivas?

Para quien sienta curiosidad de viajar a destinos no tan típicos como una postal de la Torre Eiffel en París, contamos a día de hoy con agencias especializadas en "lugares a los que tu madre preferiría que no fueses". Este es el claim de Young Pioneer Tours, agencia de viajes especializada en viajes a Corea del Norte. Young Pioneer Tours cuenta con una amplia variedad de tours en grupo y perfectamente organizados por las costas y montañas norcoreanas, así como visitas a Pyognyang. Ojo, los precios para una estancia mínima de una semana están en torno a los 1.300€. Aunque el principal destino sea Corea del Norte, Young Pioneer Tours también tiene un catálogo de destinos como Papúa Nueva Guinea (país infestado de violencia tribal y delincuencia, entre otros problemas) o la Antártida. Sorprendente, ¿no crees?

Pero tenemos más. La agencia española Against the Compass (contra la brújula) vende experiencias en países "emergentes" como Afganistán, Siria, Yemen o Irak. Cabe decir que en pocos lugares encontraremos que nos ofrezca visitar la puerta de infierno en Turkmenistán, un tour por ciudades iraquíes como Basora o Bagdad o conocer la Siria posterior al régimen de Bashar al-Ásad. Los precios también harán que nos lo pensemos dos veces, ya que para estos destinos tenemos viajes semanales desde 1.875$ para países africanos como Eritrea, hasta 2.800$ como he podido ver en un tour organizado a Venezuela. Cabe destacar que muchos de estos viajes programados ya están completos o se requiere apuntarse a la lista de espera. Puedes visualizar estos destinos haciendo clic aquí.

Por último te quiero mostrar otro ejemplo: Last Places. Aunque su catálogo comparte también destinos mencionados anteriormente, esta agencia nos ofrece la oportunidad de conocer tribus indígenas de países muy remotos, o conocer nuevos países que no ofrecería Viajes El Corte Inglés (algunos además están en guerra). Podemos vivir experiencias nómadas en Mongolia, conocer a los faraones negros de Sudán o recorrer las ciudades más imponentes de Yemen. Pese a la cruenta guerra civil que se libra desde 2014 entre gobierno y rebeldes, hay un viaje programado a este país árabe para noviembre de 2026 por un precio de 3.700€ ¿te vienes?

Realmente el marketing es bastante bueno, porque independientemente de la situación vivida en cada país, siempre hay algo de historia y de cultura que nos pueda llegar a sorprender. Estas agencias plantean estos viajes como algo más espiritual o para hacerte más sabio. Además las actividades se venden como experiencias enriquecedoras y lejos de un destino turístico mediático. Hemos visto muchas veces un skyline de Nueva York o las pirámides de Egipto, pero nunca nos hemos parado a pensar en las playas paradisíacas de Somalia, en los templos budistas de Bangladesh o en correr una maratón en Islamabad (Pakistán). El mundo es muy grande y hay espacio para todo.

👤 El perfil del viajero

El perfil de los viajeros a este tipo de destinos suele ser muy variado y evidentemente con un poder adquisitivo alto. Por mucho que sean destinos con PIB per cápita bastante bajo, los desplazamientos, seguros y el personal de las agencias que acompaña a los grupos de turistas encarecen mucho el precio de estos viajes. Podríamos dividirlos en tres grupos:

  • Turistas existenciales, que buscan comprender el mundo más allá de las noticias. No ignoran el riesgo: simplemente no se conforman con lo que ven en televisión.

  • Dark tourists, los que sí buscan posar con la catástrofe de fondo. Los selfies en Prípiat o las experiencias “de inmigrante” en la frontera mexicana son claros ejemplos.

  • Profesionales, como periodistas, médicos o cooperantes, que viajan con propósito.

Obviamente, esto no es turismo de masas ni de chiringuito en Benidorm. Es un turismo de experiencia e intensidad, y como todo nicho, tiene su mercado.

📜 Documentación y seguros

Ojo porque en cuanto a documentación generalmente se necesitan visados y en contadas ocasiones pueden concederse. Los seguros tampoco cubren todo tipo de coberturas, sobre todo los que se ocasionen gastos por guerras, rebeliones, tumultos y un largo etcétera. En la página web de Against the Compass se recomienda IATI seguros al dar la opción de cubrir destinos que el ministerio del exterior desaconseja visitar.

El ministerio de asuntos exteriores explica los requisitos necesarios para viajar a todos estos países, aunque si bien es cierto que unas regiones del mundo son más propensas a la violencia que a otras, nadie está a salvo del terrorismo o de la delincuencia.

💭 Reflexión final

El mundo tiene muchas cosas que ofrecernos. Incluso en los lugares más oscuros puede encontrarse belleza, historia o humanidad. Es cierto que los medios tienden a mostrar solo una parte (la más impactante o sensacionalista) y que a menudo terminamos viendo el mundo desde una pantalla y no desde la experiencia. Pero viajar a una zona de conflicto no debería ser una excusa para romantizar el sufrimiento ajeno.

Entender el dolor del otro no pasa por convertirlo en espectáculo, sino por asumir que también es parte de nuestra historia común. Y aunque siempre habrá quien busque adrenalina o likes en el caos, el verdadero aprendizaje está en mirar el mundo con empatía, sin filtros ni clichés.

Porque sí, el turismo puede abrir mentes… pero también debería abrir conciencias. Los cambios hacia un mundo mejor vienen de nosotros mismos, y no deberíamos pensar que es solo cosa de política.

Y tú, ¿irías de viaje a Palestina, Siria, Yemen, Ucrania, Afganistán o Corea del Norte?

PD: pese a todo, yo prefiero irme a República Dominicana con un todo incluido.

🔗 Enlaces de interés

🧭 Fuentes